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¿Año nuevo, vida nueva?



Llega diciembre y también los grandes propósitos, los sueños, los objetivos y los grandes deseos para el nuevo año. Por lo general, buscamos cambiar en muchos aspectos de nuestras vidas, queremos darle un giro y un refresh a lo que hicimos durante el año anterior. Casi todas las personas disfrutamos de los inicios, de los lunes, de los primeros días de mes y de todo lo que nos indique un arranque y una nueva oportunidad.


Hablando de los propósitos relacionados con los cambios de imagen, de actitud, de comunicación y de mejoras integrales en cuanto a cómo somos percibidos desde el momento en que nos vemos al espejo hasta la forma en que nos perciben los demás, es que quiero compartirles una serie de recomendaciones para que logren poco a poco lo que se hayan planteado para este maravilloso 2020.


Cada uno de los propósitos deberá ser realista y con fechas establecidas para conseguirlos, tener muy claro que los cambios requieren de un proceso, de disciplina, enfoque y pasión, porque cuando lo hacemos forzados o presionados, los resultados no son los esperados y si tampoco nos establecemos fechas límite entonces todo quedará en el aire y no sentiremos esa emoción de saber que tenemos un día especial en el que habremos logrado ese cambio.


Recordemos que todos tenemos una imagen, la queramos o no, pero en nuestras manos está el enviar los estímulos correctos y si en este año hemos decidido cambiar nuestra imagen o mejorarla, entonces deberemos actuar conforme a lo que somos, a lo que nos distingue, lo que nos gusta y lo que nos apasiona. No queramos imitar, forzarnos o complicarnos. Si por ejemplo, hemos decidido iniciar con alguna actividad deportiva porque queremos tener buena salud y también mejorar nuestra imagen física, entonces seamos honestos y elijamos la que nos emocione, aquella que sin importar si hace frío, si es lunes o si estamos cansados, nos ilusionará y haremos hasta lo imposible por ir y disfrutarla, por el contrario, si escogemos una actividad por moda y porque vemos en redes que es lo de hoy y lo más efectivo para cambiar rápidamente, entonces la dejaremos muy pronto y habremos fracasado con ese propósito. Si lo suyo es salir a caminar, trotar, ir al parque, hacer yoga, bailar, jugar tenis, hacer pilates, o practicar box, entonces háganlo y disfrútenlo porque así no habrá nada que los motive para desistir y en poco tiempo verán los resultados.



Empiecen por sonreír y por quererse cuando se miran al espejo, por aceptar el cuerpo que tienen y agradecer que tienen la posibilidad de ejercitarlo y de cuidarlo. Lo que somos por dentro se refleja en nuestro exterior y cuando hacemos ejercicio, nuestro estado de ánimo cambia y vemos las cosas desde otras perspectivas. Algo muy importante es hacer una limpieza profunda a nuestro guardarropa para eliminar las prendas que relacionamos con estrés, con tristezas o que nos incomodan. Paulatinamente vayan adquiriendo prendas que los hagan sentir bien, que comuniquen lo que son y que les ayude a contar una parte de su historia. Los colores y el conocimiento de los que mejor nos van es importante, pero lo que es realmente necesario es sentirnos a gusto con las prendas que tengamos y que vayan de acuerdo a lo que somos, representamos y contamos. Eso sí, si no sonríen, si no son empáticos y si no tienen una actitud positiva, ninguna prenda servirá de nada.


La comida también entra en los grandes propósitos de fin de año y queremos dejar de comer y básicamente vivir a pura dieta de lechuga o licuados para perder esos kilos que tanto nos molestan. Eso de nada sirve, lo que funciona es aprender a comer, no dejar de hacerlo. La comida siempre ha estado relacionada con los grandes momentos, con las celebraciones, con las alegrías, con las tristezas, con los triunfos, con el trabajo, es decir, con todo.

Si algo sucede, es bueno celebrarlo con una comida y si algo triste pasa, también sanamos con comida, entonces simplemente seamos equilibrados y evitemos los excesos, comamos lo que nos gusta pero haciendo un equilibrio, porque de verdad, cuando el primero de enero creemos que con las dietas mágicas habremos logrado el objetivo, no hay nada más alejado de la realidad.


Tengamos una imagen real, poderosa, alegre, positiva y disfrutemos del ahora cuidando lo que tenemos y lo que hacemos con lo que tenemos, pero no olvidemos que o cambiamos o todo se repite.


¡Ustedes deciden! Feliz 2020


Samantha Goode

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