Buscar
  • NEUROHIPERCUBO

Cambios necesarios frente a la urgencia de la productividad cognitiva



Este tiempo pandémico hace que el encierro, el home office y la cuarentena, se transformen en una urgencia de producir frente a la computadora. Quienes nos dedicamos a la escritura, la edición y la creatividad, hemos pasado por distintos momentos producto del mismo encierro.


Al principio, parecía que todos habíamos ganado una carrera con el tiempo y ahora contábamos con más tiempo para leer, escribir, aprender, innovar. Sin embargo, los días que han transcurrido nos han demostrado que no tiene que ver con el factor “tiempo” únicamente, también hay que contemplar otros factores que entran en esta ecuación: socializar con otros, caminar por un parque, sentarse en un café, etc., actividades que nos permitan mantener saludable nuestro cuerpo y nuestra mente.


La necesidad de recibir, seleccionar, clasificar y transformar toda la información que percibimos a través de nuestros sentidos, es parte de nuestras funciones cognitivas. Pero, ¿qué pasa cuando estamos expuestos a tantas noticias? ¿Qué ocurre cuando no tenemos rutinas saludables que permitan que estas funciones se lleven a cabo? La respuesta es evidente: colapsamos y necesitamos un descanso.



Comparto con ustedes tres acciones que me han ayudado en este tiempo a mantener mi cerebro saludable y a “reajustarse” para continuar con la urgencia de productividad que también aparece como un monstruo perseguidor:


1.Entender dónde estoy. Estoy cansada y eso está bien. No voy a ser productiva como antes porque no estoy en el mismo lugar. Estoy agotada de las redes sociales, de los 10 cursos en los que me inscribí y de la rutina que se generó en mi casa. ¿Qué voy a hacer con esto?


2.Reajustar mis rutinas. Si antes mis rutinas incluían oficina, contacto con personas, ejercicio, esparcimiento, etc., ahora necesito reajustar mis mañanas, mis tardes y mis noches. Productividad entendida como horas que pueden utilizarse para mi bienestar mental y no bajo la lógica de la urgencia de producir.


3.Divagar. Lo aleatorio versus lo lineal. Si tenemos en cuenta que las rutinas laborales son lineales, un cambio significativo en mi cotidianidad es abrirle un espacio a lo aleatorio. Hacer mi lista de tareas del día, pero sin saturarme. Dejar un espacio para que pueda ocurrir cualquier otra cosa.


No, no son necesarias ni la culpa ni la ansiedad en esta “carrera” de la productividad en medio de una pandemia. Necesitamos resguardar nuestro bienestar mental para poder enfrentar la incertidumbre y los nuevos retos. También nos urge entendernos como humanos con necesidades sociales diversas y, en función de ello, echar a andar nuestros propios deseos pospandémicos.


Existen muchas teorías alrededor de lo que desató el COVID-19 en la humanidad, desde fatalistas hasta esperanzadores; lo que sí es cierto es que existe una necesidad generalizada de contar y hablar acerca de cómo estamos viviendo esto. Por esa razón hay iniciativas que buscan impulsar el uso de la creatividad como una herramienta de catarsis que nos permita estructurar la crisis y de esta forma, también enfrentarla. Escribir es una de ellas. Escribir nos permite estructurar un relato que nos ayude a entender dónde estamos. Dotarnos de una narrativa que le aporte sentido a lo que estamos viviendo.


Hoy no se trata solo del personal branding: se trata del resguardo de nuestra salud mental y de ganar ventaja sobre los hechos pandémicos. La persona y sus procesos, lo humano por encima de lo maquinal.



Ruth Mora / Socióloga

Directora de Estrategia y Comunicación de Grupo Editorial Portable

475 vistas
Todos los derechos reservados NEUROHIPERCUBO® 2020