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Carisma, fuerza magnética con la que ¿se nace o se hace?

Actualizado: 24 de nov de 2019



Existe una realidad inminente: las personas carismáticas tienen gran impacto en el mundo, ya sea que lo hagan de forma positiva o negativa, ¿pero como es que lo logran?


Comencemos por el principio, ¿qué es el carisma?


La palabra proviene del latín Charisma, con origen en un vocablo griego que significa “agradar”, es así que, el carisma se refiere a la capacidad que tienen ciertas personas para atraer, motivar y cautivar, logrando despertar la admiración de los demás con facilidad y naturalidad.

El carisma es una cualidad innata y forma parte de la personalidad de cada ser humano, sin embargo, a través del tiempo y de diversas investigaciones, se ha descubierto que el carisma es también, el resultado de comportamientos aprendidos y habilidades practicadas, que potencializan la capacidad de influir en la gente.


Por eso Olivia Fox, columnista de Forbes y de Huffington Post, experta en desarrollo de liderazgo, conferencista en Yale, Harvard, MIT, Berkerley y Stanford, entre otras universidades de prestigio, en su libro The Charisma Myth: How Anyone Can Master the Art and Science of Personal Magnetism, afirma que, todos podemos llegar a ser carismáticos a través del desarrollo de los tres aspectos cruciales del carisma: presencia, cordialidad y poder


Refiriéndose a cada uno de la siguiente manera:


- Presencia: Ser carismático no depende del tiempo que tengamos sino de lo presentes que estemos en cada interacción. La capacidad para estar plenamente presentes hace que destaquemos de los demás y que se cree una conexión emocional ya que las personas con las que estamos sentirán que disfrutan de toda nuestra atención y que, para nosotros, son lo más importante del mundo en ese momento.


- Poder: Significa que los demás nos perciben como alguien capaz de afectar al mundo que nos rodea. Bien sea, mediante la influencia o la autoridad que tengamos sobre los demás. Ya sea por poseer conocimientos, inteligencia, fuerza física, dinero o cierto nivel social.


- Cordialidad: Consiste en la benevolencia hacia los demás. Nos dice si esa persona querrá utilizar el poder que tiene a nuestro favor, y va asociada a las siguientes cualidades: benevolencia, altruismo, interés o disposición a tener un efecto positivo en nuestro mundo.



No es necesario ser naturalmente extrovertido, ni físicamente atractivo ni cambiar de personalidad, pues independientemente de cuál sea el punto de partida, todo el mundo puede convertirse en un ser carismático. Pero, ¿porque resultaría importante desarrollar esta maravillosa habilidad? Si hacemos referencia al artículo que escribí hace unas semanas sobre el Efecto Halo, recordaremos que en nuestras interacciones con los demás buscamos de forma inmediata e instintiva, pistas que nos permitan evaluar y clasificar a quienes nos rodean, y resulta interesante saber que las personas carismáticas están directamente asociadas con el éxito, tanto en el ámbito profesional como en el personal.


El entrenamiento del carisma, por lo tanto, se basa en pulir el cómo damos el mensaje, y nuestro lenguaje corporal importa mucho más que nuestras palabras. Con frecuencia, lo único que necesitamos para que nos perciban como carismáticos es proyectar presencia, poder y calidez por medio de, precisamente, nuestro lenguaje corporal.


Todo el mundo puede aumentar su carisma de forma significativa, adquirir estas conductas y hacerlas propias, logrando beneficios importantes tanto en los negocios como en la vida diaria. Teniendo siempre presente, que para obtener el éxito al que se relaciona, debemos ser auténticamente carismáticos.


¡Sé tú mism@, Sé grandios@, Sé feliz!


Paulina Loya

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