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La firma autógrafa como marca personal



Uno de los estímulos de imagen en los que primero piensa un emprendedor a la hora de crear su propia empresa después del naming es el logotipo y sus colores. Ahora, hay de empresas a empresas, hay organizaciones que por su giro casi siempre se consideran "Agencias", por ejemplo: agencia de investigación de mercados, agencia de relaciones públicas…; hay otros giros en los que encaja perfectamente el concepto de "Consultoría/Asesoría", por ejemplo: consultoría de recursos humanos, consultoría de tecnología; y, luego, hay un concepto, menos común, que es el de la firma, por ejemplo: firma de ropa (marca de un diseñador famoso), o firma de imagen pública, que sería una empresa que se busca por el perfil del asesor en la que el trato es muy personalizado y casi siempre los clientes lo contratan porque quieren tratar con él y confían en dejar su éxito en manos de su talento personal. 


Todas estas figuras empresariales que legalmente pueden ser lo mismo, tienen un logotipo que forma parte de su imagen corporativa. Como sabemos, hay logotipos figurativos, tipográficos y abstractos. En este artículo hablaremos de la firma autógrafa o manuscrita como signo de identidad de una persona que está a la cabeza de una empresa (generalmente del tipo "firma", "consultoría" y/o "asesoría"). 


La firma autógrafa o manuscrita se puede convertir en el logotipo de una empresa o puede ser complementario para firmar documentos del tipo propuestas o reportes de resultados, que den credibilidad, profesionalidad y estatus a la empresa. 


Si estás pensando en apostar por identificar a tu propia empresa con tu firma, lo primero que debes tener claro es que jamás ésta debe ser la misma que utilizas legalmente en tu identificación personal (DNI en España, INE en México), sino que se trata de una especie de "obra de arte" que salga de tu propia escritura y que aluda a tu nombre de pila. Puede ser que quieras escribir a mano tu nombre y digitalizarlo, o que sólo quieras poner tu inicial o incluso una forma abstracta que, si la analizas, engloba tu nombre de pila. 


Este signo va a ser como decíamos o bien tu logotipo, o bien tu firma para documentos concretos, por lo que debes identificar: si va a ser tu logotipo, que vaya alineado a la imagen de empresa que quieres transmitir. Apostar por esto va a darte una imagen un tanto ecléctica, ya que comunica cercanía, porque te abres a publicar tu propia caligrafía, pero a la vez es apropiado para empresas que desean comunicar cierta exclusividad, al ser compañías donde la personalidad de su cabeza está muy presente en todo lo que se hace y en el tiempo que dedica a cada cliente, por lo tanto su posicionamiento es de calidad sobre cantidad, siendo más probable que se acerquen a estas empresas clientes que prefieran invertir más presupuesto a cambio de un trabajo muy personalizado, minucioso y con mucho detalle a sus espaldas. 


Dicho esto, ¿crees que en tu caso sería bueno convertir tu logotipo en tu firma? 


Bárbara Aucejo

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