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La teoría de cerebro triuno: Una falacia muy difundida



Cuando se habla de Neuromitos, se hace referencia a conceptos o ideas sobre cómo funciona nuestro cerebro, las cuales están muy difundidas entre la población, pero resultan erradas, exageradas o mal interpretadas al examinarlas desde la neurociencia actual. A continuación, te explico por qué la “teoría” del Cerebro Triuno cumple con todas estas condiciones para ser considerada un neuromito.


La llamada “Teoría del Cerebro Triuno”, muy difundida en áreas como la psicología, la educación, las ciencias sociales, el coaching, el marketing, la gerencia y el crecimiento personal, se estableció a partir de los trabajos de Paul MacLean en los años 60s del siglo pasado. La idea plantea que los humanos no tenemos uno, sino tres cerebros, interconectados, pero con relativa independencia, de hecho, su autor nos dice que cada uno de estos subsistemas “tiene su propia inteligencia, su propia subjetividad, su propia percepción del tiempo y memoria, y su propia memoria”.


En particular, el modelo de MacLean establece que tenemos un cerebro primitivo, formado principalmente por los ganglios basales, el cual llamó Cerebro Reptil o Complejo-R y qué controla nuestros instintos de supervivencia más básicos (lucha, alimentación, etc.) luego al evolucionar hacia los primeros mamíferos, aparecería una segunda capa, el Cerebro Límbico o Paleomamífero, que dirige nuestras emociones y permite por ejemplo la protección y cuidado de las crías. Finalmente, en los humanos y demás primates, aparecería el Cerebro Racional o Neomamífero, el cual nos permitió dar respuestas racionales, el análisis abstracto y analítico. Así, según esta concepción, nuestro cerebro evolucionó por capas sucesivas y en la actualidad estos tres cerebros competirían entre ellos, dando como resultado en cada ocasión conductas instintivas, emocionales o racionales.


Hasta aquí, la idea suena interesante, sencilla y redonda para explicar aspectos de la conducta humana, razón por la cual se difundió rápidamente en otras áreas y hoy es manejada como base “científica” por muchos instructores, autores y gurús de áreas no científicas. Lo cierto es que la idea del Cerebro Triuno, nunca terminó de ser aceptada por los científicos del cerebro, y en especial por quienes más tienen que decir sobre este tema, los especialistas en neuroanatomía evolutiva, así un vistazo rápido a fuentes básicas en la red, como Wikipedia, nos lleva a frases como “sin embargo, esta hipótesis ha dejado de ser abogada por la mayoría de los investigadores en neuroanatomía evolutiva comparativa de la era post-2000”. Basado en mi propia experiencia, luego de 20 años en el campo de la biología y las neurociencias, luego de estudios universitarios y de postgrados, puedo dar fe qué, en laboratorios de investigación, en congresos o seminarios científicos, nadie habla de esta “teoría” como algo cierto para explicar la función del cerebro.



Por esta razón, quiero plantearles algunos argumentos y planteamientos que nos invitan a desterrar esta “teoría” según la ve la ciencia actual, es decir como una idea errónea, simplista y desactualizada:


Los neurobiólogos y los neurofisiólogos solo reconocieron en la “teoría” de MacLean su aporte en la diferenciación del cerebro límbico como una estructura primordial en el comportamiento, nada más que eso.


Las estructuras que MacLean considera “reptiles” están presentes en todos los vertebrados, es decir, aparecieron antes que los reptiles y sus funciones son más amplias y complejas que las planteadas en su modelo.


El “Sistema Límbico”, no es un sistema unificado, estructuras como el hipocampo o la amigdala tienen una compleja conectividad con otras regiones del cerebro y sus funciones van más allá de las emociones.


Estructuras consideradas como parte del “Cerebro Límbico” están presentes en peces, aves y reptiles, de hecho, conductas de cuidado y protección de las crías pueden observarse en múltiples de estas especies no mamíferas.


Las cortezas cerebrales están presentes en todos los mamíferos y no solo en primates, como plantea el modelo. De hecho, otros vertebrados no-mamiferos, como las aves, aunque no poseen la estructura cortical de 6 capas, si presentan regiones análogas, que se interconectan de manera similar y pueden expresar conductas complejas y analíticas, como el aprendizaje, la toma de decisiones o el pensamiento conceptual.


La función de nuestro cerebro es integrada y requiere la participación y modulación de múltiples áreas en simultaneo, la visión de cerebros semi-independientes no tiene asidero experimental.


La visión de una evolución cerebral sucesiva, lineal y por capas, como plantea el modelo de MacLean, se contrapone a los principios más aceptados de la evolución, la cual ocurre por cambios, reorganización y acomplejamiento de estructuras preexistentes.



La revisión de libros de referencia en neurociencias o neurofisiología, evidencia que los términos “Cerebro Triuno” o “Cerebro Reptil”, prácticamente no son mencionados, una muestra de la poca acogida de los mismos para los principales autores del área. Más aún, al realizar una revisión actualizada en los buscadores de artículos del área (por ejemplo PubMed.org) encontraremos qué entre casi dos millones (2.000.000) de publicaciones sobre la función cerebral, en los últimos 50 años menos de 30 artículos científicos mencionan el concepto de “Triune Brain”, y solo 6 artículos lo hacen en la última década, de los cuales la mitad, son sobre revisiones generales o historia de la neurociencia. Este concepto, definitivamente no forma parte de la ciencia del cerebro en la actualidad.


Finalmente, en ciencias una “Teoría” es un conjunto de ideas comprobadas experimentalmente, con un cuerpo tan abundante de evidencias que la sustentan, que se acepta por la comunidad científica como cierta. Según lo que hemos mencionado, el modelo de MacLean, de ninguna manera es una “Teoría” aceptada, muy por el contrario, sería una Hipótesis, rebatida por abundantes estudios del área.


Como nos dice el Dr. José Ramón Alonso, del Instituto de Neurociencias de Castilla y León en su blog “Las únicas virtudes del modelo del Cerebro Triuno son su sencillez y su facilidad, pero es simplemente un modelo erróneo, sencillo y fácil”. Así, esta simpleza del modelo habría permitido que personas no entendidas en el campo de las neurociencias lo utilicen para explicar superficialmente procesos complejos como la dinámica organizacional, la toma de decisiones e incluso el proceso de compra en el marketing. Aun así, dada la gran difusión de esta “teoría”, quienes trabajamos en la investigación del cerebro y la conducta, debemos tener en compromiso, a veces incomodo, de actualizar a los profesionales y ayudarlos a abandonar este neuromito, en toda regla.


Ph.D Renny Pacheco

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