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Más confianza y seguridad en tí mism@, ¡en sólo 2 minutos!

Actualizado: jul 9



Ahora que comprendemos que nuestra imagen es comunicación, vamos a hablar sobre todas aquellas herramientas que nos pueden ayudar a ser unos excelentes comunicadores, y a sentir más confianza y seguridad en nosotros mismos.

 

Me voy a enfocar en la comunicación no verbal, porque nuestro lenguaje corporal tiene una influencia directa en cómo nos sentimos psicológicamente. Y es que, así como las emociones nos hacen generar posturas y expresiones, éstas a su vez, contribuyen en las emociones que sentimos, teniendo un efecto inverso.

 

Esto quiere decir que, seremos capaces de aumentar nuestra seguridad y confianza, simplemente cambiando nuestra postura, así es, leyeron muy bien, con el simple hecho de ¡cambiar nuestra postura!.


En esta retroalimentación postural intervienen dos hormonas: la testosterona y el cortisol.

  • La Testosterona es la hormona que se encuentra en mayor medida en los hombres, aunque las mujeres también la tenemos. Está asociada con la confianza, la dominancia, la asertividad.

  • El Cortisol es la hormona del estrés, y se asocia a la ineficacia para resolver determinadas situaciones. Se ha demostrado que el mantenimiento de una postura durante 2 minutos, es suficiente para que los niveles de estas hormonas cambien. Es así que, se identifican 2 tipos de posturas:

  • Las posturas “expansivas”, son todas aquellas en las que nuestro cuerpo se extiende ocupando mucho espacio, por ejemplo, cuando extendemos los brazos para hacer énfasis en algo que queremos decir. Y están asociadas a un incremento en la testosterona y una sensación subjetiva de seguridad y poder. Pero debemos tener mucho cuidado, porque la exageración en estas posturas puede verse sobre actuado o incluso, amenazante.

  • Las posturas “introvertidas”, son las que ocupan poco espacio, como si nuestro cuerpo se encogiera, se asocian al aumento en los niveles de cortisol y a la sensación subjetiva de mayor inseguridad y timidez.



Partiendo del análisis de estos dos factores, vamos a hablar de 6 herramientas básicas para emplear en nuestro lenguaje corporal, que nos van a ayudar a sentirnos más confiados y seguros:

1. ¡Párate derecho! El viejo consejo de nuestras madres nunca había tenido tanta relevancia. Cuando te paras con los hombros hacia los pies, con la espalda en forma de C, estas generando una “postura introvertida”, incrementando tus niveles de cortisol, te muestras incómodo en tu propio cuerpo, y eso aleja a las personas.

Para mostrarte más confiado es esencial que te pares con los hombros a la altura de la cadera, acomoda tus pies para que tus dedos apunten a la persona con la que hablas, tus brazos cómodamente sueltos o acompañando tus palabras, generando así una “postura expansiva”, que se traduce en un automático incremento de la testosterona.

Un consejo chistoso: practicar poses tipo “superhéroe”, esto es, con las manos en la cintura en forma de “A”, frente el espejo o en el baño puede ayudarte a tener más autoconfianza antes de una charla importante.

2. Ojos arriba y alerta. Tus ojos muestran si estás realmente concentrado. Así que estar viendo el celular o quitando la pelusa de tu suéter, son “posturas introvertidas” y sólo reflejan inseguridad o que tu interés está en otro lado.

Hacer un buen contacto visual, asentar y mover la cabeza cuando escuches a la otra persona, es una “postura expansiva” que te hará parecer alerta y muy interesado. 3. La forma en la que nos sentamos influye en la importancia que le damos a nuestros propios pensamientos y qué tan seguros nos sentimos.

  • Si nos sentamos con la espalda erguida, en una “postura expansiva”, será más probable que estemos seguros de lo que decimos y desempeñaremos mejor nuestras tareas.

  • Lo contrario ocurre si nos hundimos en las silla y con los hombros hacia delante, generando una “postura introvertida”, con su consecuente incremento de cortisol.

4. Esto mismo ocurre al caminar, si caminamos erguidos nos sentiremos más seguros y aumentará nuestra autoestima, al elevar nuestros niveles de testosterona.

5. ¡Cuidado con los brazos! Nuestras extremidades también nos ayudan a comunicar algo:

  • Si los pones detrás de ti cuando hablas con otras personas (postura introvertida), pueden mostrarte como una persona lejana y soberbia.

  • Los brazos cruzados al frente y sobre el pecho te hacen ver amenazante; y si los combinas con una curvatura en la espalda, puede ser total símbolo de inseguridad (postura introvertida).

  • Lo mejor para parecer un buen comunicador, es mantener los brazos abiertos y relajados, acompañando nuestra plática de una manera natural, y mostrarse receptivo (postura expansiva).


6. ¡No olvides sonreír! Una sonrisa, también es una “postura expansiva” y es esencial para generar la confianza necesaria en tu interlocutor, y sobretodo, en tí mismo.

“No se trata de fingirlo hasta que lo logres, sino de fingirlo hasta que te conviertas en ello. Repítelo hasta que lo internalices y se convierta en una parte de ti” – Amy Cuddy


¡Sé tú mism@, Sé grandios@, Sé feliz! Paulina Loya Asesora de Imagen @pausloya

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