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Se busca un líder con tres “H” y tres “C” Parte 2


HÁBITO/CARÁCTER


Aprovechemos ambas visiones en favor de liderazgos reales e influyentes, de liderazgos auténticos. Es así, que la H de Hábito encaja con la C de Carácter, en el sentido filosófico del término. En este sentido ya lo decía Aristóteles en la “Ética a Nicómaco”, en la que define al hábito como aquello en virtud de lo cual nos comportamos bien o mal respecto de las pasiones. El hábito predispone a un sujeto para la realización perfecta de una tarea o actividad, por lo cual, podríamos agregar que el carácter impulsa y buscará entonces la perfección del líder, el hábito que lo lleve a la búsqueda constante de la perfección.


“las virtudes no existen en nosotros por la sola acción de la naturaleza, ni tampoco contra las leyes de la misma; sino que la naturaleza nos ha hecho susceptibles de ellas, y el hábito es el que las desenvuelve y las perfecciona en nosotros.”

CORAZÓN

Corazón, en ambos autores coincide. El corazón de un líder lleno de pasión, de humildad y una historia personal congruente, nos lleva al corazón de Reyes Heroles en el que indica que el líder debe estar libre de egoísmos y servir a los demás, esa es la pasión y la humildad, la verdadera empatía de un líder, misma que le permitirá entonces entender por entero lo que motiva a cada persona que representa. Un líder sin corazón, no es líder, será en el mejor de los casos una autoridad solamente y generalmente poco identificada con las causas que representa.


ARMONIA/CABEZA Para Margarita Mayo la armonía se logra a través de las acciones para fortalecer a la comunidad a través de los valores inculcados por el líder, son un legado. Sin embargo, ello resulta repetitivo, pues ya están contenido en los hábitos, en la virtud del líder. Mientras tanto para Reyes Heroles, la Cabeza significa el actuar con lógica, reconocer los peligros. Esto en un líder es una garantía, es ser el líder visionario que requieren los entornos actuales. Un líder es aquel que puede prever los posibles escenarios ante distintas acciones y conducir a su grupo a buen fin. La cabeza implica el pensamiento estratégico y el conocimiento puestos al servicio de los demás. Señala la necesidad del líder de medir riesgos en un ambiente volátil y ambiguo, por ello, esta es una condición no solo útil, es necesaria. Un líder sin la C de cabeza no logrará objetivos, hundirá probablemente a la comunidad empresarial, social o política en la desesperación por los desatinos de su acción llevándolos a la incertidumbre.


Podríamos agregar otras tres C, entre ellas la comunicación, el compromiso y el carisma.


En cuanto a la comunicación, el líder debe ser un excelente transmisor de ideas, de su visión, de su pensamiento, al mismo tiempo de un excelente escucha, pues ello le permitirá conocer lo que necesitan las personas, lo que las mueve, así como sus pensamientos e ideas; esa comprensión establecida mediante una comunicación asertiva y madura, permitirá establecer objetivos realistas y alcanzables; eliminará las falsas expectativas y ubicará a cada cual en un entorno de trabajo compartido con metas comunes.

El carisma, una cualidad personal con la que no todos los líderes cuentan, es sin embargo y alineada con la congruencia del líder posible de lograr. Un líder humano, sencillo, cercano, que acepte otros liderazgos y los sume al suyo propio estará logrando este carisma, que aunado a un compromiso profundo, leal y honorable con las personas integrarán un liderazgo auténtico y poderoso.


Un líder que combate otros liderazgos, estará perdiendo la valiosa oportunidad de potencializar sus propias posibilidades, restando la capacidad, la visión y la acción de otros apreciados integrantes de un equipo, sea en lo político o social.

Es así que el líder es un estratega en un ambiente complejo, un hombre o mujer de carácter, con virtudes y hábitos superiores, consciente de la importancia de su ejemplo como modelo a seguir, ello nos lleva al líder auténtico, generoso, inteligente, empático y resiliente, centrado y que comprende los entornos en los que los individuos nos movemos hoy.

Es por ello que buscamos líderes con las tres “C” y con las tres “H”, y estoy segura que si buscas lo encontrarás en lo que tú eres capaz de ser y hacer.

Mayté Garcia Miravete

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